miércoles, 10 de junio de 2015

¿POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL LA MATERNIDAD?

Este artículo va dedicado en exclusiva a todas las mamás que se sienten incomprendidas por su entorno y, sobre todo, por sus más allegados.

Cuando una pareja o madre soltera reciben la noticia de que van a ser padres, la mayoría de las veces, es significado de felicidad máxima ese momento y los nueves meses venideros.

La preparación del nacimiento supone todo un acontecimiento en la vida de la mujer: cambios físicos en su cuerpo, cambios psicológicos de preparación hacia el momento del parto, ilusiones acerca del nacimiento del bebé, imaginaciones de como será la vida en un futuro, y un sin fin de pensamientos acerca de cómo acontecerá todo y cómo será. Una preparación preciosa y maravillosa, ¡ideal!.

Además, cuando preguntas a otras madres acerca de que lo que supone, todas - y sin excepción - te contestan: "es lo más maravilloso del mundo, es lo mejor que te puede pasar en la vida". ¿Que más se puede pedir?

Pero, curiosamente, las mujeres que tienen una especial capacidad para borrar los momentos dolorosos como el parto, llantos desesperados, irritabilidad y malestares psicológicos y físicos después del nacimiento. Curiosamente, nadie te dice lo duro que es la subida de la leche, el dolor físico de la episiotomía o cesárea y suelo pélvico, el esfuerzo sobrehumano que hace una mujer ante las 30 críticas diarias que recibe acerca de cómo trata o cuida al bebé. Curiosamente, ni médicos, ni familiares, ni amigos, ni nadie te dirán: es un cambio transcendental en tu vida, no sólo con tu nuevo bebé, sino con tu pareja, con tus padres y, sobre todo, contigo misma.

Las madres tienen la certeza de que todo irá fenomenal (incluso en embarazos complicados) y, como es lo más maravilloso del mundo, nada puede suceder contradictorio a sus ideas preconcebidas o tener sentimientos enfrentados ante la maternidad.

Y, cuando nace el bebé, pasadas unas horas, unos días, unos meses acaso ¿por qué es tan difícil la maternidad? Si aún teniendo a mi retoño precioso ¿qué hace que esto se haga tan cuesta arriba?
¿Puede ser que realmente no estemos preparadas las mujeres para ello?
¿Puede ser que no sea tan buena madre como creía que iba a poder ser?
No, la respuesta es que estamos preparadas para todo, pero ¿a costa de qué?

Las expectativas creadas antes del nacimiento acerca del bebé - y de todo lo que será la vida posterior a su nacimiento - quizás sean tan maravillosas y esperanzadoras que nos olvidamos de que cualquier cambio en la vida significa un coste, significa un desequilibrio, por insignificante que sea.

La maternidad es difícil, pero lo es aun más cuando antes hemos creído que nada irá mal y que nuestro bebé será: dormir-comer-reír.

No nos paramos a observar, antes de nuestra maternidad, las señales y signos que indican las madres de cansancio, felicidad, ira, tristeza o alegría. Sólo estamos "pendientes" de lo que nos dicen.

Pero, ¿que dice tu experiencia? Es decir, si te hubieras quizás parado un momento a ver la realidad sólo observando y haciendo preguntas como ¿que hacías antes que ahora no?, ¿que necesidades tienes que antes no tenías?, ¿que has dejado de hacer?; si hubieras tenido respuestas y visto los comportamientos maternos de primera mano (no contados), posiblemente, entenderías mucho mejor la experiencia. Posiblemente no tendrías esa "ansiedad materna" de controlar todo lo que te rodea, todo lo que acontece respecto a tu nueva etapa, simplemente te dejarías llevar por lo que vives cada día como madre.

La maternidad es preciosa, indescriptible, amor en su más puro estado, felicidad extrema con tu hij@. Pero no siempre es así con el resto de las circunstancias: pareja, familia, amigos y, sobre todo TU MISMA.

Mujer, mamá, ¿piensas que este coste emocional merece la pena? ¿Es difícil o es la experiencia más maravillosa que se puede tener?

LA MATERNIDAD ES UNA EXPERIENCIA ÚNICA, NO HAY NADA COMPARABLE CON ENGENDRAR UNA VIDA 
Y AMARLA PARA SIEMPRE. 
HE AHÍ SU DIFICULTAD. 
ES UN RECORRIDO LARGO. 
ES UN CAMINO DE ROSAS Y ESPINAS. 
ACOSTÚMBRATE A ESE ARAÑAZO ESPINOSO QUE SANARÁ. 
TU DECIDES: 
SENTIR EL DOLOR DE LAS ESPINAS ,
 OLER EL FRESCOR DE LAS FLORES.