lunes, 30 de noviembre de 2015

CUANDO NADIE ME VE

     Hoy en día nadie escapa de, entre sus familiares, amigos o conocidos, tener un afectado de cáncer.
 
     Si bien, cuando esta enfermedad no está entre tus conocidos parece que no ocurra nada, empatizas con los enfermos, pero nunca llegas a comprender la profundidad de la palabra CÁNCER.
 
     Cuando una familia se encuentra en la incertidumbre de varios días - o incluso semanas - de la eminente sospecha de tumor maligno, masa tumoral o cáncer,  nunca hubieran imaginado los pensamientos que pasarán por la cabeza en esos momentos en cada uno de los miembros de la misma.
 
     No sólo sufre el enfermo, sino también la red familiar y de amigos que temen por la vida de su marido, madre, hija. amigo o nieto.
 
     Para todos, cuando recibimos una noticia de este tipo, cáncer es igual a no vida. Cáncer  es igual a desgracia,  a miedo, a incertidumbre, a pena, a desánimo y a desilusión.
 
     Casi todas las personas enfermas de cáncer, y sus allegados más íntimos, pasarán por las fases de negación, ira, depresión o aceptación de la enfermedad. Este impacto emocional que supone, tanto para el afectado como para sus familiares, es de tal magnitud que difícilmente pueden pensar en otra cosa que no sea el diagnóstico a cada minuto, cada segundo del día.

    
    Pero, una vez pasada la incertidumbre y aceptado dicho diagnóstico, una vez que sabemos el tipo de tratamiento para combatir la enfermedad ¿Qué ocurrirá ahora?.  Curiosamente, de entre tantas dudas que se tienen, una de las consultas más frecuentes a los oncólogos de cada paciente medicado con el tratamiento de quimioterapia es ¿doctor/a, se me va a caer el pelo?

    ¿Por qué es tan preocupante la caída del pelo o alopecia de los enfermos de cáncer? ¿Qué significado tiene para una persona su cabello?


     Nuestro cabello, nuestro pelo, no es más que una forma de expresión de cómo nos sentimos, cómo somos, cómo nos queremos expresar. Nuestro pelo es símbolo de belleza, de identidad. Identidad que puede ser arrancada de la noche a la mañana por un tratamiento: quimioterapia o radioterapia sobre los folículos capilares.
 
     Normalmente esta pérdida suele suceder tras varias sesiones de quimioterapia, pero no siempre es así. La pérdida no deseada del cabello y el cambio de imagen "forzoso" hace que muchas personas afectadas no puedan superar esta situación transitoria del tratamiento.

     Estoy segura que la afectada de manera consciente considera que la pérdida del cabello es un mal menor de su enfermedad, pero que de alguna forma u otra hace que de cara a la sociedad, a familiares y a amigos vean cuan realmente está enferma.
 
    No todos podemos afrontar de manera sumisa y valiente esta pérdida sin que mermen nuestras percepciones de la propia imagen y estima hacia nosotros mismos. Melenas preciosas en mujeres  que se ven devastadas por los efectos de la quimioterapia. Divinos cabellos peinados cada mañana que ya no están.
 
     A pesar que desde el ámbito de la psicología ayudemos a los enfermos a aceptar la enfermedad como tal y cómo es y a  vivir cada momento de forma plena, ¿es necesario sufrir por ello o hacer sufrir a nuestros familiares por tan preciada pérdida? ¿En qué medida el paciente de cáncer está afectado por ello?
 
     He aquí algunas de las respuestas ante la pregunta ¿por qué te afecta la caída del pelo?:
 
- "Quizás yo como enferma no tema por la pérdida de mi pelo, es más, ni siquiera sufra. Pero si lo hará mi madre o mi hija."
- "No quiero que mi marido me vea fea, además de enferma"
- "Lo hago por mi hijo, no creo que pueda explicarle porqué su madre está calva"
- " La gente me para por la calle y no quiero que sepan que tengo cáncer"
- "Cuando nadie me ve, lloro. Cuando nadie me ve, estoy calva. Estoy enferma. Tengo cáncer"
 
     Nuestro comportamiento y personalidad no sólo se refleja en lo que hacemos, sino también en cómo vestimos, cómo nos peinamos, cómo nos relacionamos con nuestros gestos y expresiones, con nuestro peinado, nuestro color de cabello.
 
     ¿Acaso existen otras formas con las que podamos afrontar los efectos secundarios de la enfermedad? Sí, la respuesta es que sí.
 
     Desde la aceptación, desde apreciar la vida en cada momento de forma plena, sin pensar en el pasado o planificar el futuro y desde Mechones Solidarios.
 
     Nosotros podemos ofrecerte aquello que añorarás durante un tiempo, aquello por lo que no quieres que tu pareja, madre o hija se preocupen por ti. Aquello que hace visible tu enfermedad: tu cabello.
 
     Mechones Solidarios no sólo te ofrece pelucas para que estés guapa, preciosa o bella, también te ofrece ayuda psicológica para afrontar este "cambio de look" con valentía y a través de una red de apoyo emocional entre las afectadas por la caída del cabello.
 
     Mechones Solidarios trabaja para ti, para tu amiga, para tu hija, para tu madre.
 
Hoy tú eres la afectada, nosotros te ayudaremos.
Mañana, ¿nos ayudas a ayudar?
 
Fabricamos Sonrisas
 
 
Estefanía
Psicóloga Mechones Solidarios
psico@dconsultas.com